jueves, 11 de junio de 2009

domingo, 17 de mayo de 2009

El Kalah o Mancala

El Kalah es un juego que combina la destreza numérica y la lógica. Promueve la discriminación visual, fortalece el cálculo mental (suma y resta sencilla); descansa en la estrategia, la búsqueda de patrones de avance y defensa, la anticipación del resultado de una movida particular y la habilidad de descifrar rápidamente representaciones visuales de los números. (...) Es reconocido como uno de los juegos más antiguos aún practicado, con más de 3.500 años de existencia.


Adopta muchísmos nombres (Mancala, Awale, Kiutchi) y tiene bastantes variantes regionales (Egipto, Etiopía, Nigeria)


Para jugar Kalah no se requiere de mucho en cuanto a materiales. Se puede realizar con hueveras y hasta jugarlo en la playa, haciendo dos filas de 6 hoyos pequeños y unos más grandes en cada extremo. Por fichas se puede improvisar con piedritas, garbanzos o bolitas de papel. Puede ser aprendido por niños desde los 4 años con enseñanza individualizada y simplificado (con 3 fichas por hoyo). Los más pequeños pronto aprenden las reglas, luego la estrategia y posteriormente pueden jugar con cuatro fichas y más.

Nuevos desafíos matemáticos para jugar en grupo... ¡Los animo a intentarlo!


REGLAS GENERALES

Objetivo:

Dos jugadores compiten para acumular gemas en SUS KALAHS (los hoyos grandes en los extremos).

Colocación inicial:

Los Kalahs estarán vacíos al inicio.

Los jugadores se colocan uno frente al otro con el tablero en medio y los Kalahs en los extremos derecho e izquierdo.

Dificultad normal: Coloque 4 gemas en cada uno de los 12 hoyos pequeños.

Menores de 4 años: juegue con 3 por hoyo.

Avanzados: 5 gemas por hoyo.

¿CUANDO SE TERMINA EL JUEGO?

Cuando uno de los jugadores vacía los 6 hoyos pequeños, de SU LADO.


REGLAS

Los jugadores son "dueños" de los 6 huecos pequeños de su lado y el Kalah a la derecha. El JUGADOR A escoge un hoyo de los 6 de SU LADO y toma TODAS las gemas (¡Si las toca, las mueve!)

DISTRIBUCION: Las gemas en la mano las distribuye una por una en los huecos, empezando por el hueco a la derecha del que las sacó (en un movimiento contrario a las manecillas del reloj), hasta que las ha puesto todas. Si el JUGADOR A llega hasta su Kalah, deja caer 1 gema en él. Los jugadores NO ponen gemas en los Kalahs de sus oponentes, se los saltan y continúan poniendo gemas, 1 a la vez, hasta que las hayan puesto todas. Los jugadores toman turnos.


CUENTA FINAL: Al final se cuentan todas las gemas que quedaron en los Kalahs. El jugador con más gemas gana

martes, 12 de mayo de 2009

Cuando Nos Critican a un Hijo

La crítica a los hijos —aunque sea justa y verbalizada de la mejor manera posible por quien la hace— tiene un efecto doloroso que, de una forma o de otra, muchas veces los padres tratan de evitar. Para ello se ponen en juego mecanismos defensivos no conscientes, orientados a negar o disminuir el problema. Sin embargo estos mecanismos a la larga pueden ser muy desadaptativos, a la hora de intentar solucionar los problemas, porque al no haberles prestado atención a tiempo, las dificultades pueden haberse acrecentado y tornarse inmanejables.


En la medida que lo que más se quiere y valoran son los hijos, es imposible permanecer indiferente a las críticas que se formulan acerca de ellos, especialmente cuando se percibe que son criticados en forma descontextualizada o las críticas son realizadas en forma muy agresiva.


Aprender a recibir la retroalimentación negativa en forma menos defensiva puede ayudarnos a resolver los problemas, ya que nos da acceso a información, y, aunque es normal que no nos agrade, puede ser relevante escucharla para educar mejor a los hijos.


Con frecuencia los padres al recibir criticas de los hijos, como una forma de defenderse reaccionan en forma descalificatoria frente a quien las expresa, con comentarios como los siguientes: “¿Cómo se atreve a criticar a mi hijo”? Incluso, si es alguien que no tiene niños, a veces los padres pueden responderle algo tan agresivo como: “Se nota que usted no tiene hijos” o preguntar en forma hiriente: ¿Quién le preguntó lo que piensa?


Esta actitud es comprensible desde el amor que se le tiene a los hijos, pero puede hacer perder objetividad y así los padres no se enteran de aspectos que pudieran estar siendo problemáticos. Muchos de los cuales, de no ser enfrentados a tiempo, pueden tener el efecto de una bola de nieve.


Otras veces las críticas a los hijos los padres la viven o interpretan como una velada crítica a su forma de educarlos. La crítica a los hijos de alguna manera, lleva a una autoevaluación y a preguntarse: ¿habré hecho algo mal para que esto esté pasando? Sentirse culpable no siempre induce a cambiar. Más que defenderse interna o externamente de las culpas, es mejor aplicarse en buscar una solución para salir del problema.


Por ejemplo, si le dicen en el colegio que su hijo está con angustia es mejor pensar cómo enmendar rumbos, de manera de no bombardear al niño con exigencias excesivas que puedan elevar sus niveles de ansiedad.


Crea mucha rabia que nos hagan sentir culpables, pero no conviene cerrar los ojos a los problemas. Otra conducta defensiva frecuente ante las críticas que se hacen sobre los hijos, es negar el problema, quitándole importancia con frases como: ¡La verdad es que no lo veo así. Parece que no estamos hablando del mismo niño! La negación es siempre una mala consejera, porque aleja de la realidad.


Abrirse a escuchar a pedir más información sobre lo que le relatan acerca de su hijo(a) o pedir sugerencias acerca de qué piensa la persona que hace la crítica, de cómo se podría encontrar una solución al problema, puede ser útil.


Si, por ejemplo, una profesora le dice que encuentra al niño muy tímido, pídale de buenas maneras que fundamente su opinión y, finalmente, pídale sugerencias sobre cómo cree ella que se le podría ayudar a superar la timidez.


No se quede pegado en la crítica, evalúe si es verdadera o si es exagerada. Si acepta que corresponde busque soluciones pero no estigmatice a su hijo. Piense que siempre es posible mejorar y cambiar. Buscar consejos o socios para lograr que su hijo cambie puede ser un camino eficiente. Pídale a quien formula la crítica que se sume a sus esfuerzos por educar al niño. Si agrede a quien formula la crítica, lo más probable es que esa persona se aleje y se reste a la posibilidad de ayudar a su hijo.

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Fuente: Neva Milicic

domingo, 26 de abril de 2009

miércoles, 22 de abril de 2009

La Sociedad Se Colapsa Porque Hemos Olvidado Cómo Jugar


Los humanos de las sociedades cazadoras y recolectoras desarrollaron el juego para propiciar las sociedades cooperativas, señala un psicólogo norteamericano. Este hecho tendría consecuencias para nuestra sociedad actual, en la que los niños pasan su tiempo de ocio viendo la televisión, jugando a los videojuegos o en actividades extraescolares. Los niños necesitan volver al juego libre, auto-organizado, no competitivo y sin supervisión adulta para que puedan convertirse en adultos con capacidad de empatizar y de colaborar, advierte el investigador. El fruto del abandono del juego se ve en las acciones egoístas que han llevado a un colapso económico, afirma, que son síntoma de una sociedad que ha olvidado cómo jugar y aprender a ponerse en el lugar de los otros. Por Yaiza Martínez.


Una nueva teoría sobre adaptaciones tempranas de los humanos sugiere que nuestros ancestros desarrollaron la capacidad de jugar para propiciar el desarrollo de una forma de vida muy cooperativa.


Según un psicólogo del Boston College de Estados Unidos, llamado Peter Gray, el uso del juego en los humanos antiguos habría ayudado a vencer las tendencias de agresión y de dominio que habrían hecho imposible una sociedad cooperadora. El juego se ha mantenido en nuestra especie como herramienta de cohesión social desde entonces hasta la actualidad… o casi.


Gray explica en un comunicado emitido por el Boston College que “el juego y el humor no son sólo formas de divertirnos sino que sirven para promover las actitudes igualitarias, intensificar la coparticipación, y en su momento ayudaron a los humanos cazadores-recolectores a conseguir la paz social de la que dependían para sobrevivir”.


El juego ideal


En un articuloaparecido en la revista especializada American Journal of Play, Gray señala que los humanos de aquella época utilizaban el humor, de manera deliberada, para mantener la igualdad y evitar los altercados. Incluso sus leyes y rituales tenían cualidades similares a las del juego.

En la actualidad, sin embargo, las actividades lúdicas que permiten contrarrestar la avaricia o la arrogancia, y que promueven la empatía se han perdido en gran medida. Según Gray, no sería exagerado “sugerir que las acciones egoístas que han propiciado el colapso económico reciente son, en parte, síntomas de una sociedad que ha olvidado cómo jugar”.

El interés por el juego cada vez es mayor entre psicólogos, educadores y el público general porque “la gente está empezando a darse cuenta de que hemos ido muy lejos en la dirección de enseñar a los niños únicamente a competir”, afirmó el psicólogo.

Y continuó: “hemos privado a los niños de las formas normales, no-competitivas, del juego social, que tan esencial resulta para el desarrollo del sentido de igualdad, de conexión y de empatía”.


Juego libre


Gray afirma que el tipo de “juego” que en su momento ayudó a desarrollar estas cualidades a los niños de nuestros ancestros sería aquél que es libremente escogido, que mezcla edades, que no está organizado por los adultos y que no es competitivo. Este “juego libre” es muy diferente a los entretenimientos actuales de los niños: videojuegos, ver la televisión o actividades extraescolares y deportes.


Por otro lado, la presencia habitual de adultos supervisores y observadores en los juegos infantiles hace que los niños se pongan en una disposición competitiva. De esta forma se pierden las ventajas que otorgan los juegos auto-organizados: con ellos los niños aprenden a llevarse bien con personas diversas, a comprometerse y a anticipar y conocer las necesidades de los demás (para que otros quieran seguir jugando contigo, por ejemplo, debes ser capas de ver el mundo desde su óptica).


“Los niños y los adolescentes de las culturas cazadoras-recolectoras jugaban “juegos libres” constantemente, convirtiéndose así en adultos extraordinariamente cooperativos e igualitarios”, señala Gray.

Por tanto el juego termina siendo un componente fundamental de la naturaleza humana en la edad adulta, al haber permitido que los alumnos se desarrollaran como seres intensamente sociales y colaboradores.


El juego a todos los niveles


En el transcurso de la investigación de Gray, se hizo cada vez más evidente que el juego y el humor se hallaban en el núcleo de las estructuras sociales de los cazadores-recolectores adultos.

Éstos usaban el humor, deliberadamente, para mantener las igualdades y evitar los conflictos, y sus modos de compartir presentaban cualidades similares a las de los juegos.

Sus creencias religiosas y sus ceremonias también eran festivas y estaban basadas en suposiciones acerca de sus propias deidades de igualdad, humor y voluntades antojadizas.


Asimismo, en las sociedades cazadoras-recolectoras, también se mantenían actitudes “juguetonas” en la caza, durante la recolección y durante otras actividades de subsistencia, en parte para permitir que cada persona eligiese cuándo, cómo y cuanto se ocuparía en dichas actividades.

Es decir, que el juego no sólo ayudaba a comprometerse en actividades comunes sino también a mantener en cierta medida la autonomía individual.


Según Kirk M. Endicott, un antropólogo experto en estas sociedades del Dartmouth College de Estados Unidos, “la perspectiva de Gray ayudaría a comprender porqué algunas sociedades pueden mantenerse en armonía y ser cooperativas, aunque al mismo tiempo fomenten la autonomía de los individuos”.

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Fuente: Tendencias21

domingo, 8 de marzo de 2009

El Violinista en el Metro

Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín, en una fría mañana de enero. Durante los siguientes 45 minutos, interpretó seis obras de Bach. Durante el mismo tiempo, se calcula que pasaron por esa estación algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos.

Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando música. Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha. Algunos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.

Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volteando su cabeza para mirar al artista.

Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.

En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares.

Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.

Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín tasado en 3.5 millones de dólares.

Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades que promediaban los 100 dólares.

Esta es una historia real.

La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas.

La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?

Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente:

Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música escrita, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo?

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Fuente:Kindsen

miércoles, 25 de febrero de 2009


Otro libro que vale la pena leer es de la psicóloga infantil Rosa Jové: "Dormir sin lágrimas". Dejarle llorar no es la solución. Ed. La esfera de los libros.

Rosa Jové es la antítesis del por desgracia famoso "Duérmete niño" del doctor Eduard Estivill...

martes, 24 de febrero de 2009



Estamos felices

mi hermano y yo.

Esta noche hay un festín
de doce piezas para cuatro.

Pero mis padres
ya no saben dividir.

Será la edad.

O el amor.

 

 

lunes, 23 de febrero de 2009


Crianza, Violencias Invisibles y Adicciones. Autora: Laura Gutman. Ed. RBA-Integral

Puerperios y otras exploraciones del alma femenina. Autora: Laura Gutman. Ed. RBA-Integral.

Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y cómo escuchar para que sus hijos le hablen. Autoras: Adele Faber y Elaine Mazlish. Ed. Medici

Einstein nunca memorizó, aprendió jugando. Autores: Kathy Hirsh-Pasek. Ed. MR.


La enfermedad como camino. Autores: Thorwald Dethlefsen y Dahlke Rudiger. Ed. Robinbook.

Los patitos feos. Autor: Boris Cyrulnik. Ed. Gedisa.


domingo, 22 de febrero de 2009

Carta De Amor


Hijo mío.

¿Por qué tus cartas de amor
no entienden
de camisas caras?


No se te ocurra
volver a coger
mi rotulador.


Yo también te quiero.

sábado, 21 de febrero de 2009

Hoy os recomiendo un libro que nos muestra una forma diferente de ver la crianza de nuestros hijos: 

Besame Mucho, como criar a tus hijos con amor Autor: Carlos González. Ed. Temas de Hoy, S.A.

Del Mismos Autor:

Mi Niño No Me Come

Un Regalo Para Toda La Vida: Guia De La Lactancia Materna

domingo, 15 de febrero de 2009

Desarrollo Motor Fino - Actividades

Que nuestros niños de preescolar tengan un adecuado desarrollo de la habilidad motora fina de manos y dedos les beneficiara en el futura en el campo de la escritura. Los niños que tienen problemas en el desarrollo motor fino tendrán dificultades con la manipulación del lápiz sobre el papel. Las siguientes actividades les ayudará a tener la fuerza y destreza necesaria para sostener un lápiz apropiadamente.


Moldear y enrollar plastilina (play dough) en bolitas - usando las palmas de ambas manos y con los dedos dándole forma sobre la palma de la mano.


Moldear y enrollar plastilina (play dough) en bolitas - usando solamente los dedos


Cortar plastilina con un cuchillo de plástico.


Rasgar periódico o papel maché en tiras y luego arrugarlo haciendo pelotas. Se pueden hacer pequeñas obras de arte


Usar una botella de spray para regar plantas. Agregar al spray agua con color comestible sobre la nieve, o derretir monstruos ( pintas monstruos con marcadores y los colores se chorrearan)


Tirar dados usando ambas manos, formando un espacio de aire entre las palmas


Usar pequeños destornilladores


Enlazar macarrones o peloticas de madera


Usar un gotero para tomar agua coloreada y hacer una obra de arte


Hacer pequeñas peloticas de papel higiénico y después pegarlas sobre papel de construcción haciendo lindos diseños


Voltear cartas, monedas, botones sin llevarlos previamente al borde de la mesa


Hacer dibujos usando stickers (calcomanías)


Jugar con las marionetas de los dedos (el pulgar, el indice y el dedo corazón) 


TIJERAS, tijeras y tijeras

jueves, 29 de enero de 2009

Alimentos que Estriñen y Alimentos que son Laxantes

Tras la introducción de alimentos sólidos nos encontramos con que la regularidad del intestino de nuestro bebé se altera. ¿qué alimentos son astringentes y cuáles laxantes? Es importante conocerlos para evitar problemas como el estreñimiento o la diarrea.


Entre los alimentos que favorecen el ESTREÑIMIENTO podemos destacar los siguientes:


1. Plátanos: son digeribles y no estimulan demasiado el colon. Además, contienen gran cantidad de potasio útil para cuando el bebé tenga diarrea.


2. Zanahorias: regulan el intestino. Se utilizan en muchas ocasiones para paliar la diarrea en los bebés.


3. Manzanas (sin piel): gracias a su contenido en pectinas regulan el intestino y es adecuada para la acidez estomacal.


4 Peras: cuando el bebé padece diarrea la pera es muy recomendable, ya que contiene propiedades astringentes que ayudan a aliviarla.


5. Arroz: este alimento es el más recurrido para paliar la diarrea, ya que su alto contenido en almidón hace que se controle el movimiento del intestino pudiendo estreñir.


Por otro lado, entre los alimentos LAXANTES podemos señalar los siguientes:


1. Naranja: su consumo favorece el tránsito intestinal, al facilitar los movimientos peristálticos necesarios para la expulsión de las heces.


2. Lechuga: su contenido de fibra le confiere propiedades laxantes y previene o mejora el estreñimiento.


3. Espinacas: este vegetal se ha considerado contiene el material orgánico más fino para la limpieza, reconstrucción y regeneración de la zona intestinal.


4. Avena y cereales con fibra: gracias a su contenido en fibra insoluble, la avena y los cereales son muy adecuados para facilitar el tránsito intestinal.


5. Agua: tomar agua facilita la limpieza del intestino favoreciendo las defecaciones.


Estos alimentos son sólo una guía que ayuda a orientarse, ya que cada niño responde de manera diferente a cada alimento. Os recomiendo que si vuestros bebés sufren problemas de estreñimiento o diarrea acudáis al pediatra para que el os oriente en la alimentación que debéis proporcionar a vuestros pequeños.

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Fuente: Peque Recetas

jueves, 18 de diciembre de 2008

¿Aburrida de la misma papa, carne y arroz???


Buscando recetas divertidas me encontré una pagina maravillosas que te da ideas para decorrar los platos de tus hijos. Quizas no para todos los días (ya quisieramos tener tiempo) pero ocasionalmente podemos sorprenderlos con una cara de reno. Little Nummies, está en ingles, pero no lo necesitas, solo con ver las fotos y dejar correr tu imaginación es suficiente!!

sábado, 13 de diciembre de 2008

La Familia De Hoy

Y... se comunicaran a través de chat o email?